Queridos hermanos:

 

Me acuerdo cuando niño, como si fuera hoy, que mis padres me decían: ¿Has escrito ya a los Reyes?, y corriendo, arrancaba una hoja de papel de la primera libreta que sacaba de la cartera y sentándome rápidamente en la mesa me ponía a escribir:

 

Queridos Reyes Magos, este año me he portado bien (lo malo no lo decía para que no se enterasen), y acto seguido, sin perder más tiempo ponía: y me pido…

 

Los ojos como platos, queriendo captar todo lo que pasaba por la mente (con el fin que no se me olvidara nada), iba poniendo con mi aún débil y torpe caligrafía, una a una, cada ilusión.

 

Han pasado ya muchos años y hoy, la carta que he escrito a los Reyes, es:

 

Queridos Reyes Magos. Ya sabéis cómo me he portado este año. He intentado por todos los medios ser bueno, pero reconozco que algún día, por no poder dar a los que más quiero lo que les hacía falta, me he enfadado un poquito conmigo mismo. Y pido perdón por ello.

 

Este año, mi única petición, es daros las gracias a todos y cada uno de vosotros, ya que mes a mes, sin fallar ninguno, habéis regalado “el pan nuestro de cada día”, a través de Cáritas a aquellos que no pudieron escribiros, por habérseles secado la tinta de su boli.

 

Gracias a todos y tened un Feliz Año.

 

Que Dios os lo premie.

 

Enero, 2017.