P1050541

En el nuevo Pueblo de San Antonio de Benagéber, el entonces “Instituto Nacional de Colonización”, dopen-diente del Ministerio de Agricultura, por medio de “Regiones desbastadas”, se construyó el templo parroquial en “estilo colonial”, compuesto por una sola nave, con un ábside terminado en torre circular con lucernarios de alabastro, a juego con los de la iglesia, dando luz así, a una pintura al fresco de 3 x 7,35 metros, cubriendo todo el centro del altar mayor, obra según hemos podido comprobar últimamente, del artista madrileño Manolo Rivera.

De acuerdo con las normas litúrgicas entonces vigentes, el altar -de mármol- estaba adosado a la pintura presidida por una bellísima talla de madera de… San Antonio de Padua, y no San Antonio Abad, que era el titular de la parroquia. Cosas de la burocracia.

Como consecuencia de las reformas litúrgicas emanadas del Concilio Vaticano II concluido el año 1965, se separa el altar del fresco para poder celebrar los actos religiosos de cara a los fieles, dejando dañada la parte baja de la pintura, que se repintó burdamente. También se tuvo la ocurrencia, por añadidura, de picar el fresco y así alojar en el centro del retablo, el Sagrario para que quedara empotrado. Y si a esto añadimos goteras en los lucernarios, humedades muchas y una pintura general del templo sin protección del fresco, queda completado el estado de deterioro de dicha pintura mural en su conjunto.

Fue así como encontré la Iglesia parroquial cuando llegué a San Antonio de Benagéber como Párroco, aquel lejano ya, año de 1985.

Poco a poco, a través de relaciones y amistades, entré en contacto -casualmente como casi siempre ocurre-, con el Departamento de Conservación y Restauración de la Facultad de Bellas Artes, de la Universidad Politécnica de Valencia, de quien conseguí el ofrecimiento de restaurar dicha pintura, lo que se realizó con los alumnos de último Curso de Carrera de Restauración, en un tiempo relativamente corto, dirigidos por la entonces Catedrática de Restauración, y actualmente Directora del Instituto Valenciano de Restauración de Bienes Culturales, Dª Carmen Pérez García, en contacto también con D. Jaime Sancho Andreu, Canónigo Director del Museo de la Catedral y Presidente de las Comisiones Diocesanas de Patrimonio Artístico y de Liturgia de Valencia.

Ya entonces -estamos en el año 1992-, se me indicó, tanto por Dª Carmen Pérez como por D. Jaime Sancho, que la lectura teológica y artística de dicha pintura, requería en su centro “un crucificado glorioso”, de calidad y tamaño.

Es verdad, que por aquel entonces, y al hacer partícipes a varios amigos y feligreses de la opinión de los técnicos, me fueron entregadas cantidades de dinero para comenzar la obra del “Cristo del altar”. Pero la situación de la Parroquia…, con imprescindibles obras de saneamiento, sin locales parroquiales, con una Casa abadía muy abandonada…, pensamos que en aquel momento no era posible… y dichas aportaciones quedaron consignadas en un plazo fijo, con el consiguiente compromiso moral por mi parte.

Se realizaron obras de consolidación del Templo, se construyeron Locales Parroquiales, se adecentó la Casa abadía… y la obra del “Cristo” seguía en la memoria de muchas personas, que en honor a la verdad, nunca me reclamaron, ni dinero ni actuaciones.

Así… llegamos a finales del mes de abril de 2012, cuando en conversación con D. Jaime Sancho, mi maestro, entramos en contacto con el escultor

D. Ricardo Rica Tormo, valenciano de Gandía, con un extenso historial de más de cien esculturas

El 14 de mayo de ese mismo año, el Ilmo. Ayunta-miento de San Antonio de Benagéber, regala a la Parro-quia, un ciprés que había sido talado hacía ocho años, y que está totalmente seco y curado.religiosas en toda la provincia. Después de una primera toma de contacto y un cambio de impresiones, después de visitar la parroquia y contemplar la pintura del retablo, se le encarga el boceto para un “Crucificado glorioso o triunfante”, encargo que es aceptado por el escultor.

Tras la presentación de varios y diversos bocetos, el 30 de mayo de 2012, D. Jaime Sancho, Presidente de la comisión diocesana de Arte Sacro y Liturgia, aprueba el boceto definitivo de un Crucificado Triunfante, en madera de ciprés de 2,30 mts. de altura y 2,10 mts. entre brazos, para el altar de la Parroquia.

La escultura es la de una imagen atlética, de una persona de aspecto semita, con pelo largo y barba que, “aparenta” arrancarse de la cruz, teniendo los brazos abiertos en actitud de acoger y una pierna desclavada en actitud de caminar, ceñido con un original “paño de pureza”, sin corona de espinas pero con las llagas de la pasión. La escultura se terminaría en color madera pulida y pulimentada, con la barba, el pelo y las heridas en un color más oscuro; el paño de pureza sería en color “blanco roto”.

Comienza así, la real y verdadera historia de esta bella imagen. El 22 de junio se transporta el ciprés a Beniderrá, a la carpintería elegida por el escultor, para trocear el árbol y comenzar el trabajo de escultura. El 29 de junio se efectúa el primer pago en efectivo al escultor.
20 -4 jul 7
El 4 de julio comienza el trabajo de aserrado y transformación en tablones del ciprés para la escultura y el 5 terminan los trabajos de aserrado y quedan los tablones preparados y a disposición del escultor.
26 -16 jul 2  Esculpiendo careta
El 16 de julio se comienza el dibujo y esculpido de la “careta”, sobre el tablón confeccionado al efecto, al mismo tiempo que se dibuja sobre papel, al tamaño determinado, del cuerpo de la escultura.

El 19 de julio, se “encolan” los tablones que van a formar la caja maciza del cuerpo de la escultura, y el 23 de julio, con la “careta” terminada, se comienza el esculpido del cuerpo de la imagen.
31 -16 jul 7 Careta terminada
El 2 de octubre, el arquitecto de la parroquia, D. Jesús Egea, realiza un primer estudio, para la construcción de una “indicativa cruz metálica”, que ha de servir de soporte y sustentación del conjunto de la escultura, en la pared del altar, sobre el fresco existente,.
44 -28 jul 1
El 15 de octubre, se le encarga a la empresa “Cristalería Derenzi”, en la persona de D. Enrique Santafosta Giner, industrial de esta población, la realización de una cruz de 3,00 mts. de altura por 2,00 mts. de brazos, en chapa de acero pavonado, de 70×15 m/m., de grosor, capaz de soportar un peso en conjunto de 210 kg.
El 25 de octubre, se le encarga a D. Julio Diana Sánchis, industrial de Paterna, la realización de los tres clavos del crucificado, dos para la cruz y uno para el pie clavado de la escultura. Dichos clavos son regalados a la Parroquia por dicho industrial.

El 29 de octubre, se comprueba “in situ”, la pieza que ha de soportar la cruz y la escultura.

El 30 de octubre se le entregan los clavos al industrial Sr. Santafosta (dos para la cruz) y uno al escultor para el pie del crucificado.
163 -7 nov 18
El 2 de noviembre, se han esculpido ya los dos brazos, que se sobreponen con gatos a la imagen.

El 5 de noviembre, se fija uno de los brazos del Cristo. Se sobrepone el otro brazo, para comprobar la estética y las correctas dimensiones. En el taller de los industriales Srs. Santafosta y Zorrila, se suelda la cruz metálica, con los clavos y se comprueba su rigidez y solidez. Esta cruz es regalada a la parroquia por los industriales anteriormente citados.

El 7 de noviembre se fijan definitivamente los dos brazos a la escultura y se termina la unión de los brazos con los hombros. El 12 de noviembre se trae la cruz metálica a la Parroquia. La escultura del Cristo queda terminada, a falta de bajarla del potro de escultor.
181 -13 nov 6
El 13 de noviembre se baja la escultura del potro, se corta el muñón que une los pies, se terminan en su parte inferior y se pule y encera la imagen, dando tonos ligeros de color al pelo de la cabeza, la barba y cejas, así como ojos y heridas.

El 14 de noviembre comienzan los trabajos de montaje de andamios para la iluminación y para la colocación del Cristo en su soporte. Por la tarde, se traslada la escultura a la Parroquia, así como la cruz metálica.
190 -14 nov 4
El 15 de noviembre (día de Huelga General), y con la ayuda de la empresa Constructora Mora e Hijos, C.B., queda instalada la cruz en su soporte, con el Cristo. Se ajustan y centran los focos de iluminación. Quedan terminados todos los trabajos de montaje
P1050502P1050528

El 18 de noviembre de 2013, el Excmo. y Revmo. Sr. D. Carlos Osoro Sierra, Arzobispo de Valencia, bendice solemnemente la “Imagen del Crucificado glorioso”, en una celebración de la Eucaristía concelebrada por el Rvdo. D. Jaime Sancho, Prefecto de Sagradas Rúbricas y Liturgia, Rvdo. D. José Castillo Peiró, antiguo Clavario Director del Colegio de San Vicente, Rvdo. D. José Ignacio Llopez Guasp, Clavario Director del Colegio de San Vicente y el párroco Alberto Caballer.
279 -18 nov 4

DSC03839